La Chequera |
Craso error.
Me encontraba yo de viaje de trabajo en Asia, dispuesto a pagar la tarjeta de crédito de la compañía (esa del romano, que le dicen más bien tarjeta de "servicio"), cuando me percaté de que no podía hacer el pago, pues el saldo de mi cuenta corriente era de sólo un poco más de seiscientos pesos.
De inmediato revisé por qué faltaba el dinero y vi en la Red de la Banca que se habían cobrado dos cheques de mi cuenta: El número 352, por $9,875.00, cobrado el 19 de marzo y el número 348, por $84,500.00, cobrado un día después.
Tan rápido como pude, abrí el cierre de mi portafolios donde llevo siempre a La Chequera, la saqué, y comencé a recorrer el talonario. El último cheque que yo había emitido era el 338. - Uff! Qué alivio!- Pensé en un pequeño momento de calma, -Seguramente es sólo un malentendido!- y comencé a recorrer uno por uno los cheques, buscando los susodichos 348 y 352, con la certeza total de que los encontraría en blanco, sanos y salvos, un poco más adelante en La Chequera...
Del cheque 347 se salta al 349... |
A estas alturas, no sé si sería descabellada la hipótesis de que La Chequera me hubiese sido entregada sin esos cheques de primera mano, ante mi posible desidia de no revisarlos "de uno en uno"; pero esto supondría la existencia de una mente maestra, ruin y vigilante dentro del Banco Nacional, que hubiera estado al asecho durante todos estos meses, en espera de que mi saldo diera el gigantesco brinco que dio cuando me depositaron los viáticos, para poder asestar el golpe del que me duelo todavía en estos momentos y que me lleva a narrarle a Usted, querido lector, lo sucedido...
En Guangzhou eran las 7:30 de la mañana (5:30 PM en México), y yo tenía que salir a toda prisa a trabajar en una de las ferias más importantes del viaje de este año... Con el ingenuo pensamiento de que podía arreglarlo todo con una llamada, traté de hablar al teléfono de ayuda del banco, para encontrarme con que el Audiómata del otro lado de la línea requería de mi "número secreto", incluso para comunicarme con un ejecutivo...
-¿Cuál es mi #@%& número secreto?- me pregunté atormentado. Y con lo que pude recordar entre nubes, traté de ingresar. La respuesta: "Su número secreto ha sido bloqueado, por favor, acuda a una sucursal".
y del 351 se salta al 353. |
Ojo: Por razones obvias de seguridad, ya toda La Chequera ha sido reportada y desactivada. Los cheques (que restan), reportados todos. No planeo tener otra chequera. Por favor, no intente usar las imágenes contenidas en esta página de manera fraudulenta!
Juan Pablo hace como 5 años pasé por la misma situación, 2 cheques, Banamex, una cantidad "pequeña" primero seguida de una grande. Tardé más de 1 año en que me devolvieran el dinero, no sin antes carearme con sus abogados, y al final ni un "disculpa" mucho menos una devolución de cargos por cheques devueltos y comisiones generadas por el mismo fraude. Terminé cerrando la cuenta... Banamex tiene serios problemas de seguridad internos, no dudes que fue alguien desde adentro. Como recomendación no aceptes nada que no sea la devolución integra de tu dinero.
ResponderBorrarEstimado Bernardo, agradezco mucho tu comentario, pues me ayuda a prepararme para lo que sigue.
BorrarEste blog está hecho para documentar toda la epopeya (o tragedia!) que, según mi olfato y algunas anécdotas, apenas comienzo a vivir.
Al escribirlo, trataré de hacer hincapié en las redundancias y situaciones ilógicas y fuera de sentido común a las que he sido (y seguramente seré) sometido, para, quizás, poder ser una fuente "divertida" de documentación que ayude a otras personas a tomar mejores decisiones que las que yo tomé (como escoger otro banco, por ejemplo).
Te invito a que sigas pendiente, a la fecha sólo tengo una o dos entradas más que agregar para ponerme al corriente en el punto en el que me encuentro del "proceso" -diría Kafka-, lo demás será añadido en tiempo real mientras el periplo se desarrolle... En esa etapa, cualquier otro comentario (o consejo!), siempre será sumamente agradecido.
Aunque el camino sea adverso, siempre es bueno saber que hay otros que ya lo recorrieron... y, sobre todo, que llegaron al final.
Saludos!